En obras: desechando lo prescindible, actualizando contenidos y dándole otro diseño a la página. ¡Vamoooooos!
jueves, 21 de agosto de 2014
MORBID ANGEL - Domination (1995)
Hablar de MORBID ANGEL supone mentar a una de las más grandes deidades del panorama deathmetalero. Integrantes de la malévola cartera de bandas de la insidiosa Earache junto con ENTOMBED, NAPALM DEATH, CARCASS o BOLT THROWER, la banda fue fundada a mediados de los 80 en Tampa (Florida) por el guitarrista Trey Azagthoth. Considerados como una de las bandas más trascendentales e influyentes del género, MORBID ANGEL posee un sonido original e inconfundible, su música es una tormenta de intensidad y contundencia, no exenta de melodía. Con unos riffs tremendamente pesados marca de la casa Azagthoth, trepidantes e ingeniosos cambios de ritmo, con un Sandoval pletórico tras la batería, todo ello aderezado por una de las voces más genuinas del death, Mr. David Vincent, nos encontramos con una banda única, piedra angular de un género, creadora de una corriente que apuesta por una temática anticristiana y ocultista, que venera las antiguas civilizaciones (sumerios, romanos) y que se inspira, entre otros, en Lovecraft, Mozart o Slayer.
En 1989 publican su primer álbum Altars of Madness (Earache) que supone una carta de presentación atronadora en la, por aquel entonces, emergente escena del death metal. Tras su espectacular y venerado debut, publican sendos lps, Blessed are the Sick (Earache, 1991) y Covenant (Giant, 1993) que no hicieron más que confirmar el tremendo potencial mostrado por los estadounidenses en su debut y auparlos sin discusión alguna al trono de un género que, tras años de residir en el underground, comenzaba a gozar de cierta popularidad, éxito que se ve reflejado en la publicación del mismo Covenant en una multinacional.
Con estos antecedentes, en 1995 la banda publica Domination (Giant), su cuarto trabajo, que comienza por la letra D, cuarta letra del alfabeto (todos sus discos siguen cronológicamente el orden del abecedario). Personalmente, es mi álbum favorito de la banda (junto con Blessed are the Sick), quizá porque fue el primero que escuché y me enganchó desde su portada. El disco goza de la producción más pulida hasta entonces de la banda y en él encontramos una gran variedad de temas, que van desde canciones tralleras y contundentes, pasando por medios tiempos y temas instrumentales, elementos comunes en lps anteriores (bueno, en Altars of Madness no hay instrumental, es una apisonadora de 4000 toneladas que te machaca el cráneo sin piedad alguna).
Si en Covenant habían grabado como trío por la espantada de Richard Brunelle tras Blessed are the Sick, para su cuarta opus reclutan a Erik Rutan (exRipping Corpse, Hate Eternal) como segundo guitarrista, quien insufla a la banda savia nueva. De hecho, Azagthoth delega tareas compositivas en Rutan, quien responde a la perfección aportando cuatro temas al nuevo trabajo. Las letras son obra y arte de David Vincent y siguen girando alrededor del anticristianismo y la blasfemia.
Domination se compone de 11 canciones. El temazo que abre el disco, Dominate, nos muestra a la banda en su salsa: frecuentes cambios de ritmo, espectacular solo por parte del maestro Azagthoth y un Sandoval espectacular a la batería. Los growls de David Vincent quitan el hipo, especialmente al final del tema. A Dominate le sigue otro de mis favoritos del disco, Where the Slime Live, un medio tiempo arrastradizo que nos muestra cómo el ritmo lento y pesado no merma contundencia y potencia a la rola. Por cierto, Azagthoth le dedica el sublime solo del tema a su admirado Eddie Van Halen.
Los dos temas mencionados ilustran a la perfección lo que nos vamos a encontrar en el resto del disco:
Temas cañeros, como Eyes to See, Ears to Hear, This Means War, Dawn of the Angry (ojito al riff principal de este tema) o medios tiempos como Caesar’s Palace (con un inicio instrumental sorprendente) o Inquisition (Burn With Me), que aborda la caza de brujas. Además, incluyen un par de temas instrumentales, Melting y Dreaming, que sirven para tomarnos un respiro entre tanta devastación musical. En este sentido me gustaría resaltar que Morbid Angel es probablemente, dentro de la escena death y junto con los dioses NOCTURNUS, uno de los pioneros a la hora de introducir teclados en sus obras, aportando a su sonido un toque más siniestro y macabro, aún si cabe. El álbum se cierra con la pieza más original del disco, Hatework, creada por Rutan y con aires de himno, una oda épica y grandiosa al mal y al odio. Sin duda, una colosal manera de cerrar un espectacular trabajo.
Con este disco, Morbid Angel cierra una época en su trayectoria, ya que tras la gira de Domination y la publicación de Entangled in Chaos (disco en vivo de la citada gira), David Vincent abandona la banda, siendo reemplazado por Steve Tucker, quien grabó otras tres obras de notable calidad del grupo (Formulas Fatal to the Flesh, Gateways to Annihilation y Heretic). Diez años después de la publicación de Domination, Vincent vuelve y Morbid Angel se embarca en numerosas giras y comienzan a preparar material para lo que sería su siguiente álbum, el polémico Illud Divinum Insanus (Season of Mist, 2011), del que algún día hablaremos por aquí.
“Come and walk the line and you will burn with me”
84/100
martes, 19 de agosto de 2014
COVERLAND
Una sección del blog va a estar destinada a versiones de temas originales. Subiré covers de todo tipo, ya sean fieles, diferentes, cutres, etc.
Para abrir boca, un par de temas que todo buen rockero debe conocer. Por un lado, el "Hurt" de NINE INCH NAILS con el que nos obsequió Mr. Johnny Cash en su cuarta obra de las American Recordings, con la brillante producción de Rick Rubin, quien - recordemos- supo revitalizar la carrera del Man in Black tras varios años caminando en el desierto. De la majestuosidad de esta versión la describió el mismo compositor, Trent Reznor, al afirmar que la canción dejó de pertenecerle en cuanto escuchó la versión de Cash. Entiendo al bueno de Trent, la versión de Cash (junto con el vídeo que lo acompaña) es brutalmente descorazonadora y perturbadora, un torrente de emociones me inundan cada vez que la escucho.Y sí, como no podía ser de otroa manera, ésta sí entra obligatoriamente en la categoría de versiones que mejoran a la original. Podría hablar largo y tendido de la pieza, pero considero que lo mejor es dejar que el arte fluya. Pulsen el play, cierren los ojos y disfruten...
Johnny Cash - Hurt (Nine Inch Nails)
American IV The Man Comes Around
American Recordings 2002
La otra versión que voy a subir hoy aparece en el tercer disco de MEGADETH, So Far, So Good...So What! Ni más, ni menos que el "Anarchy in the UK" de los SEX PISTOLS, incluido en el infame Nerver Mind the Bollocks (Virgin Records, 1977). Con esta versión, Mustaine mostraba a los metalheads las fuertes influencias punkarras del, por aquellos entonces, ya consolidado thrash metal. Personalmente, la versión me parece totalmente prescindible, no aporta nada a la original, aparte de tener un sonido más metalizado. A ver, no me entendáis mal, MEGADETH clava la versión (Mustaine y Cía no son ni mucho menos unos mancos), pero creo que para grabar una versión, ésta debe perder parte de su originalidad e incluir rasgos característicos de los que la versionan. Por ponerlo más claro, creo que este tema tocado por DESTRUCTION, EVILDEAD u ONSLAUGHT, por citar algunos totems underground del thrash no distaría mucho de la de Mustaine y Cía.
Como hecho anecdótico, comentar que Steve Jones, guitarra de los SEX PISTOLS, aparece en la versión.
Megadeth - Anarchy in the UK (Sex Pistols)
So Far, so Good...so What!
Capitol Records 1988
Para abrir boca, un par de temas que todo buen rockero debe conocer. Por un lado, el "Hurt" de NINE INCH NAILS con el que nos obsequió Mr. Johnny Cash en su cuarta obra de las American Recordings, con la brillante producción de Rick Rubin, quien - recordemos- supo revitalizar la carrera del Man in Black tras varios años caminando en el desierto. De la majestuosidad de esta versión la describió el mismo compositor, Trent Reznor, al afirmar que la canción dejó de pertenecerle en cuanto escuchó la versión de Cash. Entiendo al bueno de Trent, la versión de Cash (junto con el vídeo que lo acompaña) es brutalmente descorazonadora y perturbadora, un torrente de emociones me inundan cada vez que la escucho.Y sí, como no podía ser de otroa manera, ésta sí entra obligatoriamente en la categoría de versiones que mejoran a la original. Podría hablar largo y tendido de la pieza, pero considero que lo mejor es dejar que el arte fluya. Pulsen el play, cierren los ojos y disfruten...
Johnny Cash - Hurt (Nine Inch Nails)
American IV The Man Comes Around
American Recordings 2002
La otra versión que voy a subir hoy aparece en el tercer disco de MEGADETH, So Far, So Good...So What! Ni más, ni menos que el "Anarchy in the UK" de los SEX PISTOLS, incluido en el infame Nerver Mind the Bollocks (Virgin Records, 1977). Con esta versión, Mustaine mostraba a los metalheads las fuertes influencias punkarras del, por aquellos entonces, ya consolidado thrash metal. Personalmente, la versión me parece totalmente prescindible, no aporta nada a la original, aparte de tener un sonido más metalizado. A ver, no me entendáis mal, MEGADETH clava la versión (Mustaine y Cía no son ni mucho menos unos mancos), pero creo que para grabar una versión, ésta debe perder parte de su originalidad e incluir rasgos característicos de los que la versionan. Por ponerlo más claro, creo que este tema tocado por DESTRUCTION, EVILDEAD u ONSLAUGHT, por citar algunos totems underground del thrash no distaría mucho de la de Mustaine y Cía.
Como hecho anecdótico, comentar que Steve Jones, guitarra de los SEX PISTOLS, aparece en la versión.
Megadeth - Anarchy in the UK (Sex Pistols)
So Far, so Good...so What!
Capitol Records 1988
PULIROCK 2014

El próximo jueves 21 de agosto tendrá lugar en la localidad granadina de Pulianas un concierto de rock/metal con la descarga de las siguientes bandas:
ZANARKAND
IBERIA SUMERGIDA
THE BILLY YOUNG BAND
El evento lo organiza la Concejalía de Fiestas del Ayuntamiento y el emplazamiento será la Caseta Municipal.
lunes, 18 de agosto de 2014
Work in progress
Próximas crónicas de conciertos: BST BARCLAYCARD FESTIVAL HYDE PARK ( BLACK SABBATH, SOUNDGARDEN, FAITH NO MORE, ...), PULIROCK 2014 (ZANARKAND, IBERIA SUMERGIDA Y THE BILLY YOUNG BAND), VIAJE A 800,...
Además de noticias, monográficos, entrevistas y reportajes de diversa índole.
Stay tuned, buddies!
martes, 29 de julio de 2014
On the Road Again
Toda vez que me encuentro en el ecuador de las vacaciones y ya he descansado, vagueado y tumbado lo suficiente como para quitarme el estrés de todo el año de trabajo, me he propuesto hacer alguna actividad productiva que me entretenga. En veranos anteriores he estudiado alemán (con poco éxito, por cierto), escrito reseñas de discos para un par de webs, repasado inglés, gramática y ortografía española, revisado temporadas de series y sagas de películas imprescindibles, etc.
Pues bien, este verano me he propuesto darle vida al blog. Mi intención es colgar, como mínimo, una entrada diaria y tratar diferentes temas de la vida cotidiana, impresiones de lo que sucede en el mundo-desde lo más cercano a lo más lejano- y, cómo no, el cine, la música, la literatura o los viajes estarán muy presentes en este espacio.
En los próximos días, subiré entradas relacionadas con música y actualidad: noticias, reseñas, crónicas de conciertos y alguna que otra sorpresilla más.
Solitude vs Loneliness
A raíz de un comentario leído en Facebook, llevan todo el día rondando en mi cabeza los conceptos ingleses 'solitude' y 'loneliness', y como no podía ser de otra manera mis neuronas no han parado de martillear desde ese momento una canción donde ambas palabras aparecen (Wings of God de ANATHEMA). Por cierto, temarral muy floydiano perteneciente a mi disco favorito de los de la ribera del Mersey, Judgement (Music for Nations, 1999)
Si echamos mano del amigo que nunca falla, el Oxford Dictionary, nos encontramos con las siguientes definiciones:
"Solitude": 'The state of being alone, especially when you find this pleasant'. Esto es, 'estar sólo y disfrutar de esta soledad'.
"Loneliness": 'An unhappy feeling related with the lack of friends or people to talk to'. Que viene a significar 'sensación de tristeza por la ausencia de amigos o nadie con quien hablar'.
El caso es que, si ahondamos un poquito en el concepto, hay ocasiones en las que podemos estar rodeados de personas y sentirnos en la más absoluta soledad, cuando en realidad lo que anhelamos es comunicación, afecto, cariño, en definitiva: sentirnos parte de este mundo. Pero, por otro lado, existen otros momentos en los que necesitamos esa soledad voluntaria, en la que buscamos nuestro rinconcito para reflexionar, leer, imaginar, soñar, encontrarnos,...
Pd. Aparte del tema de ANATHEMA, se me viene a la cabeza otra gran coplilla, en este caso de BLACK SABBATH, donde se aborda este tema de la soledad. Apaga las luces y déjate llevar...
Si echamos mano del amigo que nunca falla, el Oxford Dictionary, nos encontramos con las siguientes definiciones:
"Solitude": 'The state of being alone, especially when you find this pleasant'. Esto es, 'estar sólo y disfrutar de esta soledad'.
"Loneliness": 'An unhappy feeling related with the lack of friends or people to talk to'. Que viene a significar 'sensación de tristeza por la ausencia de amigos o nadie con quien hablar'.
El caso es que, si ahondamos un poquito en el concepto, hay ocasiones en las que podemos estar rodeados de personas y sentirnos en la más absoluta soledad, cuando en realidad lo que anhelamos es comunicación, afecto, cariño, en definitiva: sentirnos parte de este mundo. Pero, por otro lado, existen otros momentos en los que necesitamos esa soledad voluntaria, en la que buscamos nuestro rinconcito para reflexionar, leer, imaginar, soñar, encontrarnos,...
Pd. Aparte del tema de ANATHEMA, se me viene a la cabeza otra gran coplilla, en este caso de BLACK SABBATH, donde se aborda este tema de la soledad. Apaga las luces y déjate llevar...
domingo, 27 de julio de 2014
Orígenes...
Para los seguidores de la abominable banda de Birminghan, el origen de parte del nombre de este blog no debe ser ninguna sorpresa. Incluido en el histórico "From Enslavement to Obliteration" (Earache, 1988), Lucid Fairytale es el tercer corte del lp y su elección como nombre para el blog no se debe a razones musicales o cuestiones letrísticas, no. Me mola el título y su segunda palabra (cuentos de hadas) agrupa buena parte de los contenidos de la página: textos, críticas, comentarios, ensayos, etc. Frente a la parte brillante y lúcida, nos encontramos con Dark Rhymes que completa el círculo con un enfoque oscuro y tenebrista. Vamos, un apunte innecesario, una perogrullada que no aporta nada en esta aburrida y calurosísima tarde de domingo en donde las neuronas está a punto de estallar, pero que igual algún lector agradece.
Suffer the Children
Pay for the Privilege of Breathing
Y ya que hemos hablado de unos titanes como la banda de Shane Embury and Co., no puedo más que rendir mi más sentido tributo a estos auténticos jefazos, ejemplo plausible de autenticidad y compromiso, algo bastante complicado de encontrar en los tiempos que corren, ¿verdad? Nada más y nada menos que treinta y tres años en la brecha, un buen puñado de discos en el zurrón, una trayectoria regular con muchas más luces que sombras, un directo BRU-TAL y una defensa a ultranza de sus ideas y convicciones hacen de NAPALM DEATH una de las formaciones de grindcore y metal más importantes de la historia y completamente imprescindibles en el panorama actual. Os dejo algunos de mis temas favoritos para que los degustéis plácidamente mientras os tomáis un delicioso té con una nube de leche y unas exquisitas galletitas escocesas de mantequilla, como no podía ser de otra manera.
ROOOOOOOOOAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR!
You Suffer
Scum
sábado, 26 de julio de 2014
Conflicto en Gaza
Llevo varios días regurgitando en mi interior lo que está ocurriendo en Gaza y comentando entre mis allegados el horripilante genocidio que está cometiendo el ejército israelí con la población civil palestina. El último episodio - bombardeo de una escuela de Educación Primaria habilitada por la ONU - , otra despiadada barbarie de esta cruenta pesadilla que se vuelve a librar en Oriente Próximo, me ha obligado a volcar en este humilde espacio mi sentir al respecto.
Vaya por delante que este tipo de situaciones me producen un tremendo desasosiego y me hacen desconfiar por completo del ser humano. Siento vergüenza de mi especie cuando presencio cualquier conflicto de este tipo y recuerdo esa simple, pero imprescindible cita que aprendí en mi infancia: "Dos no se pelean, si uno no quiere".
La guerra entre Israel y Hamás vuelve a estar en el candelero, enemigos irreconciliables, una relación enquistada que ha conducido nuevamente a una situación límite y que está produciendo unos ¿DAÑOS COLATERALES? cruentos. Por más que intento meterme en la piel de esos dirigentes judíos y encontrar una mínima razón que ampare estos ataques indiscriminados sobre población civil, no encuentro respuesta. ¿Qué puede mover a un tipo a permitir un bombardeo a una escuela, un hospital o una playa? ¿Odio? ¿Ira? ¿Sinrazón? ¿Egoísmo? ¿Fanatismo? ¿Ignorancia? Es una evidencia que con sus terribles acciones, que no dejan de ser, no nos olvidemos, actos terroristas amparados por el beneplácito de una inepta comunidad internacional, Israel sigue creando el caldo de cultivo para que Hamás pueda seguir reclutando activistas y cometiendo, a su vez, actos terroristas en el futuro cercano.
A pesar de que podemos estar expuestos a una manipulación de los mass media, la evidente escalada de la violencia de estos días reflejada en las imágenes ofrecidas por los medios de comunicación, las declaraciones de los cooperantes de diferentes organizaciones y periodistas que se encuentran en el lugar del conflicto- a los que curiosamente Israel ha pedido que abandonen el lugar- no hacen más que refrendar mi opinión al respecto. Israel necesita un enemigo, no desea una solución al conflicto, se siente cómodo en su papel de "verdugo que una vez fue víctima" y no van a parar hasta que logren su cometido que no es otro que acabar con el estado y ocupar de pleno el territorio palestino.
Afirmar que albergo esperanzas de una solución a este enfrentamiento, sería engañarme a mí mismo. Este conflicto no tiene visos de arreglo. Por un lado, tenemos a los yihadistas de Hamás, acusados de auténticas barbaridades incluido utilizar escudos humanos para evitar los ataques de su enemigo. Por otro lado, las advertencias de la ONU son ignoradas tajantemente y contestadas a golpe de misil contra civiles palestinos por parte israelí. Y por último, los mediadores internacionales, EEUU en este caso, no quieren complicaciones y lanzan mensajes ambiguos. En un mundo tan despiadado como en el que vivimos, donde prima el poder económico, los estadounidenses jamás van a lanzar piedras contra su propio tejado siendo algunos de los mandamases de la Reserva Federal del país de origen judío.
Sinceramente, la única posibilidad que se me ocurre para que esta situación no empeore la tiene la población de Israel, aunque los objetores a la política sionista de su estado aún son minoría.
Para finalizar, leo con tristeza cómo se acentúa en países europeos el antisemitismo motivado por los últimos acontecimientos. El odio conduce al odio y parece que no hemos aprendido nada de nuestra historia reciente. Un ejemplo de lo que acabo de comentar se vivió hace unos días durante un partido amistoso en Austria entre el Lille y el Maccabi Haifa. Sobran comentarios:
Es una utopía, pero el mensaje de Lennon hoy en día es más necesario que nunca.
Os dejo algunos links con la opinión de algunos personajes conocidos que merece la pena leer:
Adolfo Pérez Esquivel
Santiago Auserón
Javier Bardem
viernes, 25 de julio de 2014
20 años de Welcome to Sky Valley
Semanas atrás se ha cumplido el vigésimo aniversario de la publicación de una de las obras más influyentes de la década de los noventa. Hablamos nada más y nada menos que de la tercera obra de KYUSS, Welcome to Sky Valley (Elektra,1994). Como no podía ser de otra manera, dejo unas palabras en homenaje a uno de mis discos imprescindibles.
Paseíto por el desierto
Veinte años se dice pronto, pero nuestros tímpanos pueden asegurar que la obra suena tan fresca, crujiente y épica como entonces. Incrustada entre otras dos obras seminales como fueron Blues for the Red Sun (Dali Records,1992) y...And the circus Leaves Town (Elektra, 1995), el paso del tiempo no ha hecho sino refrendar lo que se vislumbraba ya por aquellos entonces: Welcome to Sky Valley es una auténtica apisonadora sónica, un disco atemporal y fascinante que encierra algunos de los tesoros mejor guardados del rock americano. En sus poco más de 50 minutos encontramos el crisol perfecto donde KYUSS fundió el abrasivo calor del desierto californiano con el legado del genio Iommi, el gusto por las jam sessions de los grupazos de los 70 y la psicodelia, creando un cóctel perfecto que rezuma espontaneidad, calidad y autenticidad.
Desde la brutal bienvenida con Gardenia con ese abrasivo y saturado riff principal, al cierre con la fascinante y envolvente Whitewater, el viaje que nos regalan Homme y Cía. es de una belleza ilimitada, plagada de innumerables detalles instrumentales que hacen de su escucha una experiencia inolvidable y sumamente adictiva. Hay que remarcar que los cuatro miembros del grupo brillan con luz propia a lo largo y ancho de los surcos del plástico y que la incorporación de Scott Reeder a las cuatro cuerdas supuso un verdadero plus para la formación tras la marcha del pirado de Nick Olivieri.
Bueno, os dejo con el disco y con una última recomendación que, de manera acertada, la banda incluyó en los créditos del lp:
Paseíto por el desierto
Veinte años se dice pronto, pero nuestros tímpanos pueden asegurar que la obra suena tan fresca, crujiente y épica como entonces. Incrustada entre otras dos obras seminales como fueron Blues for the Red Sun (Dali Records,1992) y...And the circus Leaves Town (Elektra, 1995), el paso del tiempo no ha hecho sino refrendar lo que se vislumbraba ya por aquellos entonces: Welcome to Sky Valley es una auténtica apisonadora sónica, un disco atemporal y fascinante que encierra algunos de los tesoros mejor guardados del rock americano. En sus poco más de 50 minutos encontramos el crisol perfecto donde KYUSS fundió el abrasivo calor del desierto californiano con el legado del genio Iommi, el gusto por las jam sessions de los grupazos de los 70 y la psicodelia, creando un cóctel perfecto que rezuma espontaneidad, calidad y autenticidad.
Desde la brutal bienvenida con Gardenia con ese abrasivo y saturado riff principal, al cierre con la fascinante y envolvente Whitewater, el viaje que nos regalan Homme y Cía. es de una belleza ilimitada, plagada de innumerables detalles instrumentales que hacen de su escucha una experiencia inolvidable y sumamente adictiva. Hay que remarcar que los cuatro miembros del grupo brillan con luz propia a lo largo y ancho de los surcos del plástico y que la incorporación de Scott Reeder a las cuatro cuerdas supuso un verdadero plus para la formación tras la marcha del pirado de Nick Olivieri.
Bueno, os dejo con el disco y con una última recomendación que, de manera acertada, la banda incluyó en los créditos del lp:
domingo, 20 de julio de 2014
THE HELLACOPTERS - High Visibility (2000)


La trayectoria de Nicke Andersson es bien conocida a estas alturas de la película. Batería y principal compositor de Entombed, dejó la banda tras brindarnos algunas de las obras más memorables del death metal para seguir su carrera en su proyecto rockero, The Hellacopters. El ambicioso Nicke no se conformaba con ser uno de los jefazos de la movida extrema sueca de finales de los ’80 e inicios de los ’90, y de nuevo su talento y su carisma se iban a ver envueltos en otro movimiento musical de notable repercusión. En este caso en Escandinavia se gestó una importante escena retro que reivindicaba el garage rock de los 60 y 70 y bebía los vientos por los primeros Kiss y la escena de Detroit: The Stooges, MC5 o la Sonic’s Rendezvous Band. Obviamente, nuestro protagonista no iba a conformarse con ser un mero comparsa en semejante movida y pondría toda la carne en el asador para, como ocurriera en la Swedish Death Metal Old School, estar en la primera línea de fuego.
De este modo el death metal perdía a una de sus joyas más preciadas, mientras que el rock se hacía de un diamante en bruto que disco tras disco con sus ‘Copters se encargaría de regalarnos algunas de las obras más interesantes de los últimos 15 años.
High Visibility es la cuarta publicación de su discografía, la primera con una multinacional (Universal) y con la que abandonan de forma definitiva el sonido sucio, punketa y guerrillero que predominaba en sus dos primeras obras y que aún asomaba en algunos tracks del inmediatamente anterior Grande Rock, para decantarse por un rock fresco y más pulido dotado de una producción limpia y cuidada que mostraría el camino a seguir en sus futuras publicaciones.
La madurez compositiva de la banda, y de Nicke en especial, que ya se intuía en tracks anteriores como “Welcome To Hell” o “The Devil Stole…”, queda plasmada en esta obra en cortes tan brillantes como el opener “Hopeless Case Of a Kid In Denial”, donde destacan, entre otras cosas, esas guitarras acústicas, “Sometimes I Don’t Know” (mi favorita), “Throw Away Heroes” o “Toys and Flavours” (poned atención al maravilloso órgano y al solo de guitarra en esta última), composiciones cargadas de hermosas melodías en las que observamos como la presencia de Bobba y sus teclados han ganado enteros en la propuesta musical de la banda, de hecho había figurado como colaborador en álbumes anteriores pero es en este donde aparece por primera vez como miembro oficial de la banda.
Con “You’re Too Good For Me Baby”, los suecos se marcan una versión de Silky Hargreaves, bastante fiel a la original aunque más acelerada, con unos buenos coros y que de no aparecer en los créditos, jamás hubiera intuido que se trataba de un cover.
También hay espacio en High Visibility para temas más calmados. Es cierto que la adrenalina no fluye como antaño, pero el primer respiro serio no nos llega hasta el séptimo tema con “No Song Unheard”, aspecto que se repite con “No One’s Gonna Do It For You”, medio tiempo baladístico, en el que hallamos la que puede ser la mejor interpretación de Nicke al micro del plástico. Por otro lado, “Truckloads Of Nothin’”, con su arisco riff unido a su excelente puente+estribillo y "A Heart Without Home", con ese inicio tan Kiss, nos devuelven a unos derroteros más directos que continúan en la tripleta final. Tanto en “I Wanna Touch” como en “Hurtin’ Time” sueltan el freno de mano para presentarnos su enfoque más desenfadado y frenético, recordándonos la segunda de ellas a lo grabado en anteriores lps. Curiosamente “Hurtin’ Time” está co-escrita por Scott Morgan, de la Sonic’s Rendezvous Band, con el que posteriormente Nicke colaboraría en el ultra-recomendado proyecto The Solution. Para finalizar, otro buen derroche de energía con “Envious”, el track más extenso del lp (apenas 4 minutos) y que supone un estupendo broche final a High Visibility, conjugando todo lo expuesto en los temas anteriores y dando una vez más con la bendita fórmula mágica por la que cualquier banda mataría: un par de buenos riffs pegadizos, estribillo coreable y adictivo, puente matador y solos más que notables. ¿Qué sencillo parece verdad?
En definitiva, enorme paso en firme en la evolución de los ‘Copters, un disco muy recomendable cargado de buenas composiciones y grandes melodías, ideal para comenzar a descubrir a esta sensacional agrupación sueca si todavía eres de aquellos que todavía no le ha hincado el diente.
miércoles, 21 de agosto de 2013
Entrevista a THREE SEASONS
THREE SEASONS es una banda sueca que combina el hard rock, la psicodelia y el
blues. Fundados en 2009, han publicado dos lps bajo el sello Transubstans
Records, los muy recomendables Life’s Road (2011) y Understand the World (2012).
Tras su extensa gira por España, tuvimos la suerte de intercambiar algunas
palabras con ellos.
DARK RHYMES (DR): Muy buenas, chicos. Habéis girado por Suecia y España en
estos últimos años. En esta ocasión, aparte de visitar nuestro país, vuestra
gira ha incluido países como Polonia o Alemania, donde habéis actuado por
primera vez. ¿Cómo os sentís una vez que ha terminado esta gira?
THREE SEASONS (TS): En este momento tenemos una mezcla de agradecimiento y
cansancio. La gira ha sido larga y muy agotadora, pero al mismo tiempo ha
supuesto una gran experiencia ya que
hemos gozado de increíbles veladas en algunos de los países más
importantes de Europa. Nunca habíamos tenido la oportunidad de llevar nuestra
música a Alemania y Polonia y los shows allí han ido genial, en especial el
concierto de Berlín. Lo pasamos muy bien sobre el escenario y con la gente que
asistió a los conciertos.
(DR): Tras la gira por España de 2012, ¿cómo ha ido esta nueva
experiencia en nuestro país?
(TS): España es un país con el que estamos muy familiarizados. A
pesar de la crisis que está viviendo la nación y su población, aún más
acentuada que el año pasado, las audiencias de los shows se han mostrado muy
interesadas y han mostrado mucho entusiasmo por vernos y comprar nuestros
discos. Hemos estado con muchos colegas que ya siguieron nuestra gira anterior
y que han recorrido bastantes kilómetros para vernos en esta ocasión. Esto es
realmente reconfortante.
(DR): Asistimos a vuestro concierto en Granada y podemos decir que
lo disfrutamos enormemente. Recuerdo que fue el último de los 17 conciertos que hicisteis en España. Contadnos
cuáles han sido los mejores momentos de vuestra gira por nuestra tierra.
(TS): Primero de todo, muchas gracias por tus palabras. Pasamos
muy buenos ratos en este país. Por mencionar uno, nos quedamos con el concierto
de Torredembarra, un lugar precioso para actuar, La Traviesa, con un ambiente
único. Es un sitio maravilloso para tocar y lo
pasamos genial. Terminamos nuestro tour del 2012 allí y casi con toda
probabilidad fue el mejor de todos los shows de aquella gira, sólo que en esta
ocasión estuvo incluso mejor. Por otro lado, el concierto en Louis Louie de
Estepona también fue muy especial. Un lugar muy íntimo en el sur, cerca del mar
y con gente realmente interesada en acudir a nuestro show y compartir la música
con nosotros.
(DR): Por cierto, ¿tuvisteis la posibildad de visitar nuestra ciudad?
(TS): Desafortunadamente no tuvimos la oportunidad de visitar la
ciudad por falta de tiempo, una pena, pues mucha gente nos había comentado que
merece la pena. Esperamos visitarla en la próximo ocasión.
(DR): Bien, cambiando de tema. En noviembre de 2012 publicasteis
vuestro segundo disco. ¿Cuál es el concepto que subyace tras “Understanding the
World”?
(TS): Bajo nuestro punto de vista, tanto concepto como significado
están abiertos a la interpretación del oyente. Podemos tener una u otra idea
durante el proceso de creación, pero ello no es necesariamente lo que otros
puedan pensar cuando escuchen una de nuestras canciones. Para algunos de
nosotros, una interpretación literal del título (“Entender el Mundo”) puede ser
el idóneo, pero si hay quien lo interpreta de otra manera también está bien.
Todo depende del punto de vista y las sensaciones de cada uno.
(DR): ¿Cómo se
creó “Understand the World”? Habladnos del proceso de grabación que
seguís.
(TS): Más o menos cada una de las canciones han partido de una
idea de Sartez. ¡Posee una enorme capacidad creativa! La idea y la imagen de la
canción como un todo tienden a estar claras y pensadas desde el primer momento,
mientras que dedicamos mucho tiempo en nuestro ensayo a estructurar el tema y
buscar las cadencias, las dinámicas y las atmósferas adecuadas. Por lo general,
las letras se escriben y se añaden al final, una vez que las partes
instrumentales están terminadas.
Al igual que con nuestro primer trabajo, este nuevo disco ha
sido creado por nosotros casi íntegramente. Con esto queremos decir que nos
hemos ocupado de la composición, la grabación, mezcla y masterización del
disco, mientras que el artwork también nos lo hemos currado en colaboración con
Peter Johansson, un gran artista y, al mismo tiempo, un buen amigo nuestro.
Sólo nos ha faltado estar en la fábrica y sacar las copias del disco.
(DR): Desde un punto de vista musical, vuestro nuevo disco
continúa en la línea del formidable “Life’s Road”, siendo honesto, uno de los
mejores álbumes de rock grabados en el 2011. El gusto por el sonido setentero,
la presencia del Hammond, ese aire a FREE, ZEPPELIN o PURPLE son elementos
comunes en ambos discos y que sirven para definir la personalidad de vuestra banda.
Teniendo esto en cuenta, ¿cuáles son desde vuestro punto de vista las
principales diferencias entre sendos lps?
(TS): De nuevo, gracias por vuestras palabras. La psicodelia de
finales de los ’60/principios de los ’70 es una gran influencia en nuestro
sonido y obviamente las bandas que mencionas no son desconocidas para nosotros.
Consideramos que las principales diferencias entre ”Life’s
Road” y “Understand the World” radican en que el primero es más atmosférico,
con muchas texturas y canciones que poseen más diversidad. Temas como “An Endless
Delusión” o “Since Our First Day” son buenos ejemplos de ello. Por otro lado,
el último álbum es más salvaje y directo, con temas más cañeros como
“Searching” o “Ain’t Got Time”. Este tipo de canciones, más agresivas, no eran
tan comunes en el disco anterior.
(DR): ¿Cuáles son vuestros planes para el futuro?
(TS): Pensamos continuar en la misma dirección que en estos
últimos tiempos- tocar en directo, hacer giras, grabar discos-. Understand the
World vio la luz hace muy poco, pero la demanda y el reconocimiento han sido
muy importantes, la edición en vinilo del lp está prácticamente agotada.
Lo mismo ocurre con nuestro primer disco, tanto la edición
en vinilo como la primera edición del CD de Life’s Road se han vendido casi al
completo, lo que ha motivado que se hagan nuevas copias de este disco para
poder responder a esta demanda. Somos conscientes de que la venta de discos en
formato físico en los tiempos que corren -era digital con las descargas y
escuchas online-no está garantizada, por ello estamos realmente felices y
agradecidos. Seguiremos haciéndolo lo mejor que podamos, tanto en nuestros
trabajos de estudio, como en el directo.
(DR): Desde hace tiempo, Suecia está a la vanguardia en términos
musicales. A principios de los ’90 la escena death metal sueca supuso una gran
bocanada de aire fresco al género,
mientras que a mediados de esa misma década comenzó a desarrollarse la
brillante escena Garage Rock Revival. De unos años hacia acá, bandas como
Graveyard, Witchcraft, Ghost o Three Seasons estáis rescatando el glorioso
sonido de los ’70 con muy buen éxito. ¿Cuál es vuestra opinión al respecto de
esta nueva escena? ¿Nos podrías recomendar algunas bandas del underground sueco?
(TS): Es cierto, Suecia tiene una buena tradición de producir
bandas de gran calidad. Actualmente la ola de música psicodélica está pegando
con mucha fuerza, aunque también es cierto que este tipo de música lleva
tocándose aquí desde muchos antes que estos últimos años. Un buen número de
bandas suecas establecieron las bases de esta escena a finales de los ’90.
Hoy en día hay un número muy considerable de grandes
formaciones de este género en nuestro país, y más que están surgiendo. Es
agradable ver cómo la gente está cada vez más y más interesada en este tipo de música- es
esperanzador ver cómo la gente está cada vez más harta de la aburrida música de
las radio-fórmulas. Nos parece estupendo observar cómo van surgiendo bandas de
gran calidad. En este sentido, y contestando a tu segunda pregunta, hay demasiadas
bandas interesantes en Suecia. No nos olvidamos de ninguna, pero es que es
imposible rescatar sólo a unas cuantas.
(DR): Para terminar esta entrevista me gustaría que me comentarais
algunos de vuestros gustos (cinco discos favoritos , el primer concierto al que
asististeis y la banda/músico con el que os gustaría girar).
(TS): Pues al igual que hemos comentado con anterioridad, hay
demasiado bueno donde elegir y nos resulta imposible elegir sólo uno.
(DR): De acuerdo, tíos, aquí lo dejamos. Ha sido un placer.
Esperamos que todo os vaya genial en vuestros proyectos venideros, os deseamos
lo mejor.
(TS): El placer es nuestro, esperamos veros y visitar vuestro país
de nuevo muy pronto. ¡Salud!
domingo, 5 de mayo de 2013
VIAJE A 800 + ORTHODOX + PIÑATA 19-04-2013
VIAJE A 800 volvía a la
ciudad de la Alhambra con dos importantes novedades bajo el brazo.
Por un lado, la publicación de su tercer lp, el 100% recomendable
Coñac Oxigenado (Alone Records, 2012). Por otro, esta gira de los
algecireños suponía el punto y final a su carrera, bajonazo tremendo para aquellos que seguimos a la banda, ya que se nos va, sin ningún
género de dudas, una de las formaciones más destacadas de la escena nacional.
A pesar del disgusto por la inminente separación de los autores de
algunas de las composiciones más brillantes que se han parido en
España en las dos últimas décadas, nos queda el consuelo de haber
podido disfrutar como cerdos de sus últimas descargas y de haber
triturado como auténticas pirañas su exigua pero impresionante
discografía.
Los encargados de abrir
la velada fueron PIÑATA, quienes presentaron en la Sala el
Tren su potente descarga stoner. Tras los
levantinos, llegó el turno de ORTHODOX. Curtidos ya en mil batallas, nos azotaron con su particular y original estilo, crisol que combina
el doom más lúgubre con trazas de ambient, drone
y jazz. Saturación y oscuridad, desarrollos instrumentales
extensos con un punto de improvisación, envuelto todo ello en un
halo de misticismo que no acabó de conectar totalmente con los
asistentes (en su mayoría desplazados para ver al cabeza de cartel),
a pesar de destrozarnos literalmente los tímpanos con las
monumentales “Hani Ba'al” y “Matse Avatar”,
por poner un par de ejemplos destacados.
Sin llegar a cubrir la
mitad del aforo y en un ambiente bastante gélido, casi familiar
apuntaría, llegaba el momento de degustar el plato fuerte de la
velada. VIAJE A 800 se despedían de nosotros para siempre e
hicieron todo lo posible por dejarnos un buen sabor de boca. ¡Y vaya
si lo consiguieron! Es cierto que con el excelso puñado de canciones
que manejan es indudable que todo es más sencillo, pero es que la
actitud y el compromiso mostrado en éste, su penúltimo show, fue
encomiable.
Los algecireños
comenzaron con “Luto” un recorrido por sus tres lps. Tras
la sutil introducción , le llegó el turno a otro corte de Estampida
de Trombones (Alone Records, 2007), “El Amor es un Perro del
Infierno” que nos mostraba a una banda perfectamente
conjuntada, con un sonido compacto, hecho que se reafirmó en la
acojonante “Patio Custodio”, eléctrica composición
instrumental cargada de riffs demoledores y cuya sección final in
crescendo hizo las delicias del
personal. Con la desafiante y metálica “Ni
Perdón, ni Olvido”, pudimos comprobar cómo funciona su nuevo disco en directo, del que también
cayeron “Tagarnina
Blues” y, ya en los
bises, la ecléctica y arriesgada "Oculi
Omnium in te Sperant Domine”, todas
ellas recibidas de forma positiva por los asistentes, en especial
esta última. “Oculi...”
resume a la perfección la genuina propuesta de esta banda que
trasciende modas y estilos, capaces de hibridar de forma brillante y
creíble los sonidos desérticos, la psicodelia o el prog
con palmas flamencas.
Y si las canciones del último disco nos sonaron a gloria, qué decir de aquellas primeras piezas con las que comenzaron a despuntar hace ya unos cuantos años. "Higomon”, “Largo Beso Recto”, “Roto Blues”, “Valiums” e “Inmensa" (¡Menudo repoker!) aportaron un aura solemne y nostálgico difícil de describir con palabras, pues sonaron a homenaje a una trayectoria y a una etapa que desgraciadamente se cierra. Pero las sorpresas agradables no se terminaron aquí. Previo a los bises, Antonio Arias (LAGARTIJA NICK) subió al escenario para cantar el tema de su banda “El Amor es la Víctima”, muestra de respeto y admiración de los de la Bahía hacia la formación granadina de la que tanto han bebido.
Tras un breve descanso, la ya comentada "Oculi Omnium in te Sperant Domine” abrió los bises e incluyó un apabullante solo de batería que nos sirvió para descubrir, por si no lo habíamos percibido con anterioridad, la enorme pegada de la bestia parda tras los parches, elemento fundamental en el trío y que conformó junto con Poti una base rítmica imponente. Mención aparte para José Ángel, virtuoso a las seis cuerdas, que hizo las delicias del público con un derroche de feeling, carisma y entrega. Para el final, nos brindaron otra increíble andanada stoner de su debut, "Solo", y, de colofón, las punzantes notas y afiladas guitarras del himno "Los Ángeles que Hay en mi Piel", ya con el público totalmente entregado, nos anunciaron aquello que ya habían cantado otros ilustres andaluces y que durante las dos horas que duró la actuación habíamos obviado, y es que, inevitablemente, todo tiene su fin Este último trallazo supuso un excelente epílogo, un broche final inolvidable a una velada redonda de una nave colosal, cuyo trayecto llega, tras algunas tempestades y unas cuantas batallas ganadas, a su estación final.
Long live VIAJE A 800!!!
Y si las canciones del último disco nos sonaron a gloria, qué decir de aquellas primeras piezas con las que comenzaron a despuntar hace ya unos cuantos años. "Higomon”, “Largo Beso Recto”, “Roto Blues”, “Valiums” e “Inmensa" (¡Menudo repoker!) aportaron un aura solemne y nostálgico difícil de describir con palabras, pues sonaron a homenaje a una trayectoria y a una etapa que desgraciadamente se cierra. Pero las sorpresas agradables no se terminaron aquí. Previo a los bises, Antonio Arias (LAGARTIJA NICK) subió al escenario para cantar el tema de su banda “El Amor es la Víctima”, muestra de respeto y admiración de los de la Bahía hacia la formación granadina de la que tanto han bebido.
Tras un breve descanso, la ya comentada "Oculi Omnium in te Sperant Domine” abrió los bises e incluyó un apabullante solo de batería que nos sirvió para descubrir, por si no lo habíamos percibido con anterioridad, la enorme pegada de la bestia parda tras los parches, elemento fundamental en el trío y que conformó junto con Poti una base rítmica imponente. Mención aparte para José Ángel, virtuoso a las seis cuerdas, que hizo las delicias del público con un derroche de feeling, carisma y entrega. Para el final, nos brindaron otra increíble andanada stoner de su debut, "Solo", y, de colofón, las punzantes notas y afiladas guitarras del himno "Los Ángeles que Hay en mi Piel", ya con el público totalmente entregado, nos anunciaron aquello que ya habían cantado otros ilustres andaluces y que durante las dos horas que duró la actuación habíamos obviado, y es que, inevitablemente, todo tiene su fin Este último trallazo supuso un excelente epílogo, un broche final inolvidable a una velada redonda de una nave colosal, cuyo trayecto llega, tras algunas tempestades y unas cuantas batallas ganadas, a su estación final.
Long live VIAJE A 800!!!
sábado, 28 de julio de 2012
DOWN - Over The Under (2007)

Over the Under, la tercera obra de la banda de Nueva Orleans (Lousiana) Down, se publicó en septiembre de 2007. El disco aparece cinco años después de su anterior trabajo, supone la vuelta a la escena musical tras un tiempo de silencio de uno de los pesos pesados del metal, Phil Anselmo, y constituye un gran paso adelante para el grupo, ya que de una vez por todas se deshacen de la etiqueta de proyecto paralelo, que les venía acompañando desde su debut de hace 15 años (NOLA), para convertirse en la primera opción de cada uno de sus miembros, hecho que ha contribuido muy positivamente al crecimiento de los sureños.
Antes de analizar con más profundidad el álbum, es importante comentar varios acontecimientos desgraciados que sacudieron personalmente a Phil Anselmo, así como a la banda y a su entorno, en los años previos a Over the Under y que son indispensables para entender su idiosincrasia:
Por un lado, tenemos el infame asesinato a finales de 2004 de Dimebag Darrell, gran amigo y compañero de Anselmo y con el que las relaciones estaban completamente deterioradas desde la triste disolución de Pantera en el 2003. La muerte de Darrell, unido a la corriente de opinión que se creó en su contra (prensa musical, familia Abbott) que le señalaban como el principal causante de este trágico suceso, afectaron muy profundamente al vocalista. Por otro lado, en el verano de 2005, el Huracán Katrina azotó Nueva Orleans, ciudad del batera y del frontman, dejando la zona totalmente devastada y llevándose la vida de, entre otros, varios amigos del grupo. A estos dos tristes sucesos, hay que sumarle los interminables problemas de Anselmo con sus adicciones y sus dolencias físicas, que finalmente le obligaron a pasar por el quirófano.
Con semejante panorama nos encontramos a este “monstruo” que un día autoproclamó a comienzos de los gloriosos 90 (a él y a su banda, y con toda la razón del mundo) como los más fuertes y poderosos del mundo, totalmente hundido y destrozado. Había tocado fondo y optó por desaparecer de la escena durante un tiempo.
Declaración de Anselmo al conocer la muerte de Dimebag Darrel
Sin embargo y cual Ave Fénix, un renovado Anselmo decide volver a la palestra y en 2007 reúne a la banda para una gira con Heaven & Hell y para la creación del álbum que ahora nos ocupa, un disco que rezuma una enorme emotividad, que nos muestra a unos Down más sólidos y compactos que nunca, con un sonido demoledor y un Anselmo enrabietado y furioso, con deseos de pasar página, no sin antes arreglar algunas cuentas pendientes con su pasado reciente.
Es evidente que el nuevo lp, sirvió de terapia general para la banda, y en especial para Phil, por fin limpio, revitalizado y más centrado que nunca, con una voz en la línea de sus discos anteriores con Down, incluso más “limpia” y armónica que antaño -más madura puntualizaría- (o la “magia” del estudio, también podríamos decir), y nos regala una interpretación excelente, cargada de matices, emanando una rabia contenida que explota en momentos puntuales Pero además de su rol a las voces, las letras que plasmó para el disco son otro punto álgido de la obra. Anselmo siempre las utilizó para soltar sus demonios personales, y aquí vuelve a mostrarnos su alma en letras cargadas de sentimiento y frustración, de rabia y arrepentimiento, unas letras en ocasiones emotivas y nostálgicas, iracundas y violentas en otras, en las que aborda de manera emocionante y sentida los sucesos tan desgraciados ya mencionados. Escuchad letra en mano “I Scream” o “Mourn” y sabréis de qué os hablo.

Y aunque sea su alma mater, no sólo de frontman vive Down, pues el resto de integrantes rayan igualmente a una gran altura. Por un lado tenemos una tremenda base rítmica, con Rex Brown y Jimmy “Power” Bowyer, dos honestos “obreros del metal”, que a la chita y callando hacen un trabajo sin alardes, pero contundente y preciso, sosteniendo la carcasa de este arrollador mastodonte que es Down. Además, los hachas Kirk Windstein y Pepper Keenan destripan una oleada de ritmos pesados y machacones (N.O.D., In the Thrall of it All, On March the Saints) incluyendo también melodías brillantes e infectas y algún que otro solo de bella factura (Beneath the Tides, Pyllamid). Especial mención para el líder de Corrosion of Conformity, que se curra (secundado por Anselmo) la mayoría de las canciones que, a su vez, siguen la tónica de NOLA y Down II: temas violentos, crudos y brutos, cargados de ritmos crujientes, herederos de la estirpe setentera inaugurada por el maestro de ceremonias Iommi, alternados con otras canciones en los que se dejan llevar por corrientes blueseras (Never Try) o incluso progresivas (Nothing In Return).
Por lo tanto, nos encontramos de nuevo con un álbum variado, donde explotan a la perfección esa ecléctica mezcla de sonidos hermanos, como el doom, stoner, sludge que, aliñados con esos toques grooves y sureños, le otorgan a Down una autenticidad e identidad propia, tan difícil de hallar en estos días. El disco agradece además la producción más pulida de la banda hasta la fecha, ya que el sonido sucio, la inmediatez y la espontaneidad que tan buen resultado dio en lps anteriores, y que apenas aflora ocasional y deliberadamente en éste (Pyllamid), dan paso a una producción exquisita y esmerada, que apenas deja lugar a la improvisación
“Not invited to cry out loud. I’m a brother, stone cold truth”
He de reconocer que, a pesar de que se ha convertido en uno de mis discos de cabecera de los últimos años, no es un disco accesible. Quiero decir con ello, que no te engancha a la primera escucha y uno de los motivos principales puede ser que no tenemos un single al uso, un tema-estrella como sí lo fueron Lifer, Beautifully Depressed o, sobre todo, Stone the Crow, temazos que ayudaron a introducirme en sus obras pretéritas. Esta ausencia de temas –diríamos- pegadizos (On March the Saints quizá da el pego) contribuye a que este lp se haga incluso más duro de digerir que Down II.
Teniendo esto en cuenta, considero que la grandeza de esta obra radica en su conjunto. Desde su inicio, con Three Suns and One Star y su comienzo gemelo a Children of The Grave con ese emotivo monólogo-homenaje a Dimebag y el brutal riff en el que desemboca, pasando por la melancólica Beneath the Tides, cargada de melodía y con una interpretación de Anselmo en la parte central del tema llena de sentimiento que me recuerda vagamente al añorado Layne Staley del Facelift, o la brutal Pyllamid introducida por ese precioso interludio llamado His Majesty the Desert, nos presentan una obra redonda, convincente y sincera, sin altibajos ni leches, donde te acaban atrapando tarde o temprano por la variedad de los temas, por el enorme talento y personalidad de Phil Anselmo y por la enorme calidad de las composiciones.
“ I miss my second home, adopted son doth mourn”
Otros puntos destacados de esta obra los encontramos en la contundencia musical y letrística de The Path, en el ritmo marcial de N.O.D., en el extraordinario feeling bluesero que desprende Never Try (de lo mejor del lp) donde hallamos al Phil más lisérgico del lp, en el sentimiento y la crudeza de la atronadora Mourn, un latigazo muy sludge en el que Anselmo habla de los días posteriores a la muerte de Dimebag o en la apoteosis final con Nothing in Return. Down nos regala una joya para nuestros oídos al cierre de cada disco, lo hizo en su debut con Bury me in Smoke y lo repitió en Down II con Landing on the Mountains of Meggido. Over the Under no iba a ser menos y nos presentan un temazo de casi 9 minutos, muy progresivo, que a medida que va avanzando, ve aumentada su intensidad y emotividad hasta estallar en un vibrante y apoteósico final en el que Phil brama una y otra vez el muy coreable “And when we walk away there will be no coming home”, que nos evoca la incomprensible y estúpida ruptura de una de las bandas más importantes de la historia del metal.
Y si bien esta obra no supuso la vuelta a su añorada “ segunda casa”, sí fue el retorno del escupitajo en la cara y del talento creativo, de la patada en el trasero y del carisma excepcional de un animal llamado Phil H. Anselmo que, acompañado por sus colegas fumetas, aporta un soplo de aire fresco y embriagador en la cada vez más aburrida y homogénea escena metalera del momento.
jueves, 26 de abril de 2012
MARK LANEGAN Teatro Kapital Madrid 01/04/2012
SET LIST
1. The Gravedigger's Song
2. Sleep With Me
3. Hit the City
4. Wedding Dress
5. One Way Street
6. Resurrection Song
7. Wish You Well
8. Gray Goes Black
9. Crawlspace
10. Quiver Syndrome
11. One Hundred Days
12. Creeping Coastline of Lights
13. Riot in My House
14. Ode to Sad Disco
15. St. Louis Elegy
16. Tiny Grain of Truth
BISES
17. Pendulum
18.Harborview Hospital
19.Methamphetamine Blues
Tras su gira acústica de 2010,MARK LANEGAN volvía a visitar Madrid. En esta ocasión
presentaba su último y notable trabajo, Blues Funeral (4AD, 2012), con el que el
ex-SCREAMING TREES ha retomado su carrera en solitario aparcada tras la
publicación en 2004 de Bubblegum (Beggars Banquet, 2004) en beneficio de diversos proyectos de diferente
índole (ISOBEL CAMPBELL, SOULSAVERS, GUTTER TWINS, etc.). Sólo hace falta una
escucha al nuevo plástico para percibir como las diversas colaboraciones han
enriquecido la propuesta de Lanegan y cómo la deriva electrónica que ya se
entreveía en su anterior disco, se ve refrendada en su nueva propuesta. Aún
así, no pude evitar sorprenderme cuando al pinchar el plástico escuché los
cuasi discotequeros Ode To Sad Disco, Gray Goes Black.Con estos mimbres bajo el brazo y acompañado de una eficinete banda, se presentó el de Ellensburg en un atestado y acogedor Teatro Kapital, donde demostró una vez más por qué la suya es una de las voces más destacadas de los últimos 20 años. Fiel a su leyenda de músico maldito, Lanegan se mantuvo impasible y taciturno durante la hora y veinte minutos que duró su actuación, en los que desgranó verso a verso su miseria con esa voz tan inconfundible y torturada, asido apáticamente a su pie de micro del que no se separó desde el inicio de la velada con el aplastante Gravedigger's Song, hasta que se despidió de todos nosotros con el no menos contundente y lisérgico Methamphetamine Blues, que cerró el bis de tres cortes (Pendulum y Harborview Hospital) que nos regaló.
Como era de prever, el set-list se orientó especialmente a Blues Funeral, del que pudimos escuchar hasta ocho temas, destacando especialmente la conmovedora St. Louis Elegy y las rockeras Riot In My House y Quiver Syndrome. Además, hay que reseñar que se atrevió con los temas más bailables de su último lp, como Grey Goes Black, Tiny Grain Of Truth y, sobre todo, Ode to Sad Disco en detrimento de piezas más íntimas y crudas (Bleeding Muddy Waters, Phantasmagoria Blues o Deep Black Vanishing Train), lo que para el que escribe fue una pequeña decepción. Por otro lado, con Crawlspace hizo un guiño a la reciente publicación del lp perdido de SCREAMING TREES, creado a finales de los noventa, pero que no vio la luz de forma oficial hasta hace unos meses.
Me resultó realmente emotivo escuchar las sentidas interpretaciones de Creeping Coastline of Lights, One Way Street, Resurrection Song y One Hundred Days, cuatro de mis canciones favoritas de su trayectoria en solitario. Los primeros lps que escuché de él fueron Field Songs (Beggars Banquet, 2001) y el antes mencionado Bubblegum, y eso pesa.
Para finalizar, comentar que el sonido en general fue bastante correcto, la voz de Lanegan pletórica, si bien hubo algún momento al poco de comenzar la velada durante la interpretación de Wish You Well, en la que quedó enterrada bajo los instrumentos del resto de músicos.
Como anécdota, una vez terminado el concierto, el músico firmó a la concurrencia todo aquello que se le puso por delante: vinilos, cds, pósters, camisetas, etc., y tuve la oportunidad de intercambiar algunas palabras con él. Se mostró afable y cercano, algo extraño si nos atenemos a la fama de cascarrabias que gasta el amigo, llegando incluso a esbozar una sonrisa cuando le deseé un cariñoso "Good luck and take care".
viernes, 20 de abril de 2012
ZZ TOP - Festival de la Guitarra de Córdoba 2011
Viajar a la calurosísima ciudad andaluza de Córdoba en pleno mes de julio es una idea descabellada que no aparecería ni en la peor de mis pesadillas. Sin embargo, la visita de los legendarios ZZ Top a la antigua capital de Al-Andalus, suponía un caramelo demasiado goloso para mi paladar, una ocasión ineludible para ver a una de las grandes bandas de rock de todos los tiempos, aparte de que me permitiría arrancar una de esas espinitas que los rockeros/metaleros llevamos clavadas cuando no hemos presenciado en directo a bandas que hemos escuchado durante media vida.
Tras pasar por Barcelona y Madrid, el trío tejano era el encargado de poner el broche final a la XXXI edición del Festival de la Guitarra de la ciudad cordobesa, evento que año tras año convierte a la capital de la Mezquita en referente nacional e internacional del instrumento de las seis cuerdas y que, como viene siendo habitual, aparte de conciertos propone diversas ofertas, como cursos y talleres de guitarra, baile y flamenco, entre otras actividades.
Gracias al festival, han pasado por los escenarios cordobeses artistas de la talla de Chuck Berry, B.B. King, Gary Moore, John Mayall, John Fogerty, Paco de Lucía o Manolo Sanlúcar, por poner algunos ejemplos. Y si el año pasado el representante del rock más cañero fueron Deep Purple, en este 2011, en el que el presupuesto del mismo se había visto supuestamente recortado en un 50%, los organizadores hilaron muy fino y tuvieron la brillante idea de elegir a ZZ Top como estrellas de un cartel, para regocijo de todos los seguidores de ‘That Little Ol’ Band From Texas’, como ellos mismos se autodenominan.
El emplazamiento elegido para la actuación de los barbudos más famosos del mundo fue el Teatro de la Axerquía, un recinto al aire libre con forma de anfiteatro en el que nos congregamos alrededor de 4000 personas de distintas generaciones.
Con una puntualidad británica, el trío tejano hacía acto de presencia sobre la tarima del Axerquía. Billy Gibbons y Dusty Hill, ataviados con una especie de poncho mejicano decorado con lentejuelas, aparte de sus gafas de sol y sombrero, y Frank Beard, retrepado tras su impresionante batería adornada con calaveras, acometieron a las 11 en punto de la noche Got Me Under Pressure, perfecta carta de presentación de un más que previsible set-list que prácticamente no han variado en los últimos años. Tras el opener, por cierto primera joyita que sonaría de su mágica obra Eliminator (1983), llega el turno de echar la vista atrás a los setenta, pues nos encontramos con las clásicas Waiting For The Bus y Jesus Left Chicago, tracks que van de la mano y que dan inicio a su mítica tercera placa (y favorita del que escribe) “Tres Hombres” (1973) y para la que, despojados ya de los ponchos, bajista y guitarrista nos comenzaron a regalar sus clásicas y conocidas poses que hacen las delicias del respetable y muestran la complicidad de unos tíos que llevan tocando juntos 40 años. Desde este momento, observamos que la voz de Gibbons, obviamente no se encuentra en su mejor estado (61 años lo contemplan), sin embargo su interpretación es cuanto menos correcta, mientras que su arte a las seis cuerdas sigue intacto, la magia que desprende es cautivadora y nos brinda una lección magistral de cómo se debe tocar una guitarra.
Apoyados por una pantalla donde aparecen fundamentalmente vídeos de la banda e imágenes femeninas, la actuación seguía su curso con esa mezcla explosiva de rock sureño, hard, boogie y blues con la que ZZ Top se ha granjeado una de las reputaciones más sobresalientes en la escena rockera. Se suceden Pincushion, la macarra I’m Bad, I’m Nationwide y el atronador cover de Willie Brown Future Blues , para la que Gibbons solicita ‘Un sombrero de bluesero “ que le es entregado por dos bellísimas señoritas vestidas de un rojo hipnotizante.
¡¡Qué elegancia!! Este fue el término que me repetía una y otra vez mientras interpretaban el siguiente tema, nada más y nada menos que la deliciosa Cheap Sunglasses y más en concreto, al observar el feeling y la clase que desprendía el as de las seis cuerdas. Tras la oda a las “gafas de sol baratas”, la banda se marcó un notable medley de My Head’s In Mississippi y I Need You Tonight, antes de homenajear a Hendrix con la manida Hey Joe (si hay alguna banda que no la haya versionado alguna vez que levante la mano!!!!) . Una vez finalizado el guiño al mago zurdo, Gibbons se descuelga con el inicio bluesy de Brown Sugar (el tema con el que comenzó su larguísima trayectoria), para acometer a renglón seguido uno de los momentos del concierto (al menos para mí), cuando el menudo guitarrista nos destroza literalmente con el riff principal del tema.¡¡¡ Si no mueves la cabeza con este ritmo que te marcan los forajidos texanos no tienes sangre en las venas, man!!!
A todo esto, Gibbons y Hill no paraban de hacer sus características coreografías y poses, mientras que Beard, consciente de su segundo plano, seguía aporreando su kit como si de un martillo pilón se tratara y como si la vida le fuera en ello. La base rítmica es impecable, Hill y Beard se hallan compenetrados totalmente (toda una vida juntos!!!) y no necesitan hacerse ni un solo guiño cómplice en todo el concierto. Una muestra más de que la banda es una maquinaria perfectamente engrasada, aparte de que se aprecia perfectamente que disfrutan sobre el escenario.
Con Party On The Patio, todo un ejercicio de old rockn’roll con mayúsculas con Hill a las voces, la caña continúa su implacable caminar en la noche cordobesa, porque señoras y caballeros, lo que se avecina solamente recordarlo me quita el hipo: tengo grabado en mi retina el momento en el que el señor Billy Gibbons agarra por primera y única vez en toda la noche su Gibson Les Paul y la banda se lanza a por otro de sus clasicazos, la impagable Just Got Paid, sin duda otro de los momentos más destacados del concierto con otro aplastante riff y maravillosos slides marca de la casa “Gibbons”.
Tras clavar uno de los temas estrella de Rio Grande Mud (1972) y de toda su discografía por qué no decirlo, llega el turno de darle brillo al que quizá sea su disco más conocido y nada mejor que Gimme All Your Loving, Sharp Dressed Man y Legs para rescatar a “Eliminator”, lp con el que los tres tejanos iniciaron su época de experimentación con los sintetizadores. Para la ocasión, los vídeos de los hits se reproducen íntegramente en la pantalla acompañando la descarga del trío, mientras que para “Legs”, Hill y Gibbons utilizarían las extravagantes guitarras-peluche que aparecen en el vídeo del tema. Espectacular.
Con esta trilogía de ensueño, nuestros barbudos más queridos se marcharían al backstage, del que saldrían en breves minutos para cerrar su descarga con las majestuosas La Grange (pequeña jam incluida) y Tush, con las que dejaron al público, me dio la impresión, plenamente satisfecho tras aproximadamente hora y media de rock de alto octanaje.
Personalmente me hubiera gustado que se hubieran extendido diez o quince minutejos más, (total, por pedir…) y que hubieran entrado en el repertorio himnos como Beer Drinkers and Hell-Raisers, Precious And Grace o Arrested For Driving Blind. De todos modos, fue una enorme y gratificante experiencia ver a los norteamericanos que nos brindaron un espectáculo brillante, lleno de chispa (a pesar de que entre los 3 suman casi 200 años), talento y profesionalidad, una descarga aplastante llena de grandes momentos para el recuerdo que ni el insoportable e infernal calor de la preciosa ciudad cordobesa consiguió empañar.
Espero y deseo que vuelvan más pronto que tarde por nuestro país y al mismo tiempo que de una vez por todas se decidan a terminar ese disco que tienen a medio grabar con Rick Rubin, me apuesto mis barbas postizas a que el lp que saquen puede ser el trabajo discográfico de la década. ¿Alguien da más?
domingo, 4 de diciembre de 2011
Opeth + Pain Of Salvation Sala Penélope 19/11/11

El pasado sábado 19 de noviembre asistí al concierto que Opeth acompañados por Pain Of Salvation (de ahora en adelante POS), ofrecieron en Madrid. Sentimientos encontrados es lo que me produce escribir estas líneas al rememorar lo acontecido aquella noche en la Sala Penélope. Y digo sentimientos encontrados porque por un lado, se sucedieron un cúmulo de circunstancias motivadas por el vergonzoso papel que jugó la (des)organización del evento que deslució la velada y por otro lado, la satisfacción de poder ver a dos grandes bandas que hoy en día se hallan entre mis favoritas y que se dejaron todo en sus respectivos recitales.
Empezando por lo negativo del evento, he de decir alto y claro que la Sala Penélope no es un lugar idóneo para un concierto concurrido, es pequeña, tiene un desnivel en la pista que te impide ver a los miembros de la banda desde el fondo a menos que midas dos metros. Para rematar la faena, la sala tiene dos columnas fijas a ambos lados del escenario que restan visibilidad, especialmente desde los laterales. No sé en qué estarían pensando los organizadores cuando decidieron emplazar el concierto en este lugar.... bueno sí, supongo que en sus bolsillos.
El caso es que aparte de las pésimas características de la sala para albergar este tipo de conciertos, no se les ocurrió a los “iluminados” promotores mejor idea que abrir las puertas de la sala apenas 15 minutos antes de la salida a escena de POS. Y sinceramente, no sé cuanta gente habría en la puerta (¿800-900 personas?), pero sí puedo asegurar que la cola era considerable, doblaba la manzana y llegaba bien lejos y mucha peña se perdió parcial o incluso íntegramente la actuación de POS por culpa de unos ineptos y maleantes a los pagamos religiosamente nuestra entrada y nos trataron como se trata, desgraciadamente, a los animales. Se habla por los foros que supuestamente se vendieron 200 entradas de más, con el peligro que ello podría haber conllevado. Menos mal que no ocurrió ninguna desgracia.
Yo fui uno de los afortunados que sólo se perdió un par de cortes de POS. No os podéis imaginar la sorpresa cuando accedí por fin al local y me detuve unos instantes en el puesto de merchadising de la banda(situada en un hall anexo a la sala) para echar un vistazo al material que traían y comenzar a escuchar a los suecos tocar el track “Ashes”. Le pregunté a la hermosa chica que atendía el stand si todavía estaban probando sonido y me comentó que no, que ya estaban descargando su set-list. La sorpresa inicial, obviamente, se fue tornando en indignación ante la tomadura de pelo que nos estaban haciendo en nuestra propia cara.
La breve actuación de POS fue para enmarcar. A excepción de la ya citada “Ashes” (perteneciente a The Perfect Element Part I) basaron sus apenas 35 minutos en las composiciones de su concepto Road Salt, obra dividida en dos discos y en la que la formación prog de Eskilstuna ha dado un giro considerable a su sonido, orientándose hacia el rock setentero y con muchos guiños a Zeppelin y Beatles en sus nuevas canciones. Concretamente abrieron, por lo que me contaron algunos asistentes, con Road Salt Theme y Softly She Cries, intro y segundo corte de su última entrega, respectivamente.
La actitud y entrega de la banda fue encomiable, así como la interpretación de las cinco piezas que pude escuchar. “Conditioned” y su animado y adictivo riff principal inauguraron “mi concierto” de POS y por primera vez pude observar al carismático Daniel Gildenlöw, dueño por completo de la escena, demostrando las enormes tablas que posee y el pedazo de vozarrón que maneja. El tío va sobradísimo de cuerdas vocales y bien que se encarga de demostrárnoslo clavando las hermosas melodías de mitad de tema. Más tranquilas fueron las delicadas y emotivas “1979” y “To The Shoreline” (ese Morricone) que hicieron las delicias del personal con esas melodías tan bien trabajadas aunque, para mi gusto, el volumen estaba algo bajo, lo que sumado a las conversaciones “trascendentales” de muchos de los asistentes obligaron al polifacético cantante a solicitar al personal en un par de ocasiones que procuraran guardar silencio con un también “respetuoso” SSSSSHHHHHHH!!!!
Las revoluciones volvieron a subir con "Linoleum", uno de los mejores y más completos cortes de la dupla Road Salt: crudo riff zeppeliano, lisérgico interludio con reminescencias árabes a mitad de canción y cuya intensidad va creciendo segundo a segundo, para acabar en el brutal éxtasis final. Cualquiera que pretenda ser vocalista, que se olvide de esta reseña y se busque ipso facto Linoleum.
Para terminar, nos dejaron otra joyita, “No Way”, que tanto nos evoca a esos geniales escarabajos liverpudlianos y en la que la interpretación de Daniel rozó la perfección. La corta actuación de la formación sueca no fue más que un excelente aperitivo para lo que será su próxima gira en febrero como cabezas de cartel.
A todo esto, tras la actuación de POS, la sala estaba llena y la gente seguía entrando, hacinándose como buenamente podía en la pista, en las barras de la zona superior de la sala y en las abarrotadas escaleras que daban acceso a ella o tras la puerta de entrada, bloqueando la salida ante una posible emergencia. El caso es que allí, como comentó un colega salmantino, prácticamente no se podía ni aplaudir......
Tras media hora de calurosa espera, Mikael Åkerfeldt y sus remozados Opeth hicieron acto de presencia sobre el escenario de Penélope. He de reconocer que su último disco no se encuentra entre mis favoritos de la banda, ni mucho menos dudo de su calidad, hay auténticos temazos en él, sinceramente no me acaba de entrar en conjunto,se me hace largo y algún tramo, especialmente aburrido. Obviamente sabía que en esta gira abundarían temas de Heritage, pero intercalados entre otros tracks imaginaba que me resultarían algo menos indigestos, por decirlo de alguna manera. Y ciertamente, así fue.
La banda abrió con “The Devil's Orchard”, el intrincado y técnico opener de su último lp, una auténtica maravilla progresiva que en directo me pareció incluso más cautivadora que en la versión de estudio. “I Feel Dark” y una legendaria Face Of Melinda, corte rescatado de Still Life, nos mostró a una banda concentrada y entregada, con ganas de agradar, derrochando estilo y calidad en cada nota y a un Mikael que comenzaba a hacer uso de su particular sentido del humor: hizo menciones al pésimo estado del piso del escenario y como no, a las dos columnas que restaban visión a media sala. Incluso se atrevió a invitarnos a la revuelta ante las circunstancias tan penosas en las que se estaba desarrollando el concierto, aunque supongo que el mensaje no caló entre el personal, no sé si porque no le entendieron o porque ya habíamos recibido suficientes palos esa noche.
El poderoso riff principal de “Porcelain Heart” nos trasladaba al primer corte que escucharíamos de Watershed (el otro sería “Hex Omega”), enorme ejercicio de precisión y talento que se vería empañado por un prescindible solo de batería a mitad de tema, y que todavía ando preguntándome el porqué de su inclusión en el repertorio. Con el inicio de la jazzístca “Nepenthe” se me escapó el primer bostezo. Siendo sincero, incluso me planteé largarme por el agobio y malestar físico que me estaba produciendo la situación en la que me encontraba (me consta que hubo gente que se largó temiendo por su integridad física y otra ni siquiera entró con la entrada comprada) aunque esa parte instrumental intermedia tan Crimson me sacó de mi letargo, al que volví a caer con la exótica “The Throat Of Winter”, con la que dio inicio un breve set acústico para el que los músicos tomaron asiento, saliendo de este modo del plano de visión de la mayoría de los asistentes situados en la pista (entre los que me incluyo) por el desnivel del suelo anteriormente citado. “Credence” de My Arms, Your Hearse, extendió el letargo a la parroquia, que, eso sí, despertó al unísono nada más escuchar las primeras notas de “Closure”, único corte que sonó de esa joya llamada Damnation, ejecutada de forma exquisita por los suecos y que supuso uno de los momentos mágicos de la velada.
“Slither”, con homenaje a Ronnie James Dio incluído (buen detalle, Mikael) nos devolvía a terrenos más cañeros con su hard rock setentero, para posteriormente caernos rendidos ante el piano de Joakim Svalberg (por cierto, espléndido toda la noche) que nos introdujo otro de los temas más celebrados por la parroquia, “A Fair Judgement”, el épico corte de Deliverance con el que la banda retomaba esa noche su sonido más clásico, el que sin duda le ha granjeado el estatus que hoy en día posee. Con la majestuosidad de “Hex Omega”, la banda se despedía momentáneamente para volver instantes después para interpretar la melancólica “Folklore”, sublime broche final a un notable recital.
Resumiendo la descarga de Opeth, está claro que eligieron un set list bastante relajado en la onda de su última obra, bien estudiado para no incluir ningún track con guturales y donde los músicos nos mostraron la buena forma, disposición y conjunción en la que se encuentra la banda hoy en día. Personalmente, hubiera preferido otros cortes para acompañar a “Closure” en el set acústico (“To Rid The Disease” o “Still Day Beneath The Sun” por citar algunas favoritas) y por qué no decirlo, la inclusión de algunos de sus cañonazos death-prog, pero obviamente entiendo el momento particular por el que está pasando la banda y por otro lado, es imposible complacer los gustos de todo el mundo que asiste a sus conciertos.
En definitiva, una noche en la que unos vergonzosos elementos extramusicales no consiguieron deslucir el enorme trabajo de dos grandes bandas a las que, desde aquí, me gustaría elogiar, reivindicar y recomendar por su continua capacidad de reinventarse con el consecuente riesgo que ello supone y que, le pese a quien le pese, forman parte de la vanguardia de aquellos que representan el presente y el futuro de nuestra movida.
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