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sábado, 20 de septiembre de 2014

VV.AA. PROJECTIONS OF A STAINED MIND (1991)




Hubo una época no tan lejana en la que el acceso a la música no era tan sencillo como lo es hoy en día. Como todos sabemos, Internet trajo el intercambio de archivos por la red, Myspace, Youtube, Spotify, etc., un sinfín de programas, páginas y aplicaciones que actualmente nos permiten estar al día de todo lo que acontece con nuestras bandas favoritas. En los ’90, todo ello no era más que una mera quimera. Teníamos que conformarnos con las cassettes que nos grababa el coleguilla de turno, pillar un disco de vez en cuando, escuchar ese programa de rock/metal que alguna emisora estatal maltrataba con horarios intempestivos y, los más afortunados, ver a la diosa Vanessa Warwick en Headbangers Ball cuando aún MTV era creíble. Devorábamos las típicas revistas metaleras que todos conocemos, en las que casi siempre aparecían las mismas bandas y donde el seguimiento a la escena extrema era escaso, por no decir prácticamente nulo. Había honrosas excepciones, como la revista italiana Grindzone, que alguna vez me pasó un colega, donde  death, black y doom acaparaban todas las páginas, todo un lujazo, vamos.

Ante la falta de exposición en medios convencionales, fanzines y tape-trading cobraron especial importancia para el mundillo underground y jugaron un papel fundamental para dar a conocer lo que se estaba cociendo en ese putrefacto y fermentado caldero de la escena más extrema. A ello, no nos olvidemos, hay que sumarle las recopilaciones de las compañías discográficas, imprescindible instrumento de promoción de sellos y distribuidoras, que ya en los ’80 habían proporcionado compilaciones memorables como Metal For Muthas o la influyente colección Metal Massacre. En este sentido, discos olvidados como Appointment with Fear, Deaf Metal, Corporate Death, Grindcrusher, Pantalgia, los primeros …Death is just the Beginning y el que hoy traemos son algunos de los recopilatorios más brutales que se pergeñaron en cuanto a metal extremo y, más concretamente a death metal, en aquella dorada época. Ni que decir tiene que los recomiendo encarecidamente si les interesa el asunto.


Metiéndonos en faena podemos apuntar que este Projections of a Stained Mind fue recopilado y comercializado por Chickenbrain Records (CBR), sello de uno de los personajes imprescindibles de la escena escandinava, Fredrik Holmgren, que monopolizó gran parte de las trabajos primerizos de la escena. Pues bien, CBR reúne en este disco a las bandas suecas más punteras del momento - además de los dioses black noruegos MAYHEM – y aglutina principalmente tracks que hasta ese momento sólo habían aparecido en formatos “básicos” (por decirlo de alguna manera) como demos, singles, EPs o todavía no habían sido publicados, y que capturan a la perfección el sonido directo y crudo de una escena que comenzaba a ser referente mundial.

Como no podía ser de otro modo, el primer martillazo viene de parte del alma mater de la escena, Nicke Andersson y los influyentes ENTOMBED. Forsaken, que así es como se llama esta burrada, es sin ningún género de dudas una de las canciones más brillantes - y a la vez desconocidas- de la banda y por ende, de la escena. Con el gigante Orvar Säfström  al micro (¿alguien echa de menos a LG?),  ENTOMBED nos muestra en cuatro escasos minutos el enorme potencial que desprendían en la época y arman un certero petardazo que contiene las trazas elementales de su propuesta: brillantez compositiva, perfecta estructuración y concatenación rítmica, excelente combinación de contundencia, velocidad y riffs a medio tiempo, así como de agresividad y melodía, notables punteos y, cómo no, una batería rica en detalles y sencillamente aplastante. Imprescindible.


Crudo, como el frío y desangelado invierno noruego, se nos presenta MAYHEM, que cuela dos de sus temas más representativos en la recopilación. Carnage y, sobre todo, el himno Freezing Moon, nos congelan la sangre, transmiten una sensación general de inquietud y desasosiego que sólo los más grandes pueden evocar, a lo que contribuye sobremanera los espeluznantes y desgarradores alaridos del zumbado Dead. Obligatorias, no hay otra, compañero.

De la mano de Necrolord, uno de los genios a la sombra de la escena death sueca, es el momento de descender a los pozos más profundos del Averno. Qué podemos decir de GROTESQUE y su brutal Spawn of Azagthoth. Rezuma calidad, intensidad y complejidad por los cuatro costados, auténticos fueras de serie en su labor de transmitir el mal a través de la música. No pierdas ni un nanosegundo en buscar su exigua pero imprescindible discografía si pretendes saber algo de metal extremo. Mandatory!!


Tras el garrotazo en la sien de GROTESQUE, es THERION quien nos golpea con especial virulencia, inimaginable hoy en día si nos atenemos a la almibarada y sinfónica orientación musical con que nos obsequia Christopher Johnson desde hace bastantes años y, especialmente, si comparamos esta orientación con la feroz propuesta de sus primigenias demos y su impresionante EP, Time Shall Tell (House of Kicks Records, 1990). Future Consciousness, que ya aparecía en una grabación de un ensayo de 1990, acabó siendo incluida como brutal opener en Beyond Sanctorum (Active Records, 1992), lp donde ya se pueden vislumbrar perfectamente trazas de lo que THERION publicaría en el futuro. El tema en sí inicia de forma caótica, irremediablemente nos vemos empujados a deslizarnos por un tobogán de riffs vertiginosos e iracundos, mientras Johnson berrea como si no hubiera un mañana. La segunda parte del tema se presenta más místico, cargado de unos medios tiempos devastadores donde prima la atmósfera.


Tras el vicioso y ganchero aporte de HOUSE OF USHER, nos topamos con el primer envite de los dos con los que MERCILESS nos obsequia en el disco. En sendos cortes  nos encontramos a una formación que muestra cómo las fronteras entre thrash y death ya dejaban de estar tan marcadas. Banda de culto, no hay más que pegar una escucha a cualquiera de los dos tracks para comprobar  el talento que atesoraban estos jovenzuelos apadrinados por el infame Euronymous. Talento del que no estaban exentos ni muchísimo menos UNLEASHED y DISMEMBER, vacas sagradas del género que podrían sentarse por su constancia, su trayectoria y su indudable calidad a ambos lados respectivamente del trono que ENTOMBED ocupó sin rival en esta etapa.  Tanto los esbirros de Hedlund como los de Estby cuelan uno de sus clásicos imperecederos, que ya habían aparecido en alguna demo y que poco después serían incluidas en tótems sagrados del género, como Where no Life Dwells (Century Media, 1991) y Like an Everflowing Stream (Nuclear Blast, 1991).


No podemos cerrar esta reseña sin mencionar a NIRVANA 2002 y su trallazo, Mourning, grabado ex profeso para esta recopilación y que, aparte de ser una de mis favoritas del disco, encierra una interesante anécdota: Orvar Säfström usó la guitarra y el ampli con el que Uffe Cerderlund grabó Left Hand Path (Earache, 1990). Además, el hacha de ENTOMBED y su compi Nicke produjeron este tema en los Sunlight Studios, ingredientes que, unidos a la indudable capacidad de los de Edsbyn para firmar temas matadores, hacen de Mourning una de las verdaderas joyas perdidas de la Swedish Death Metal Old School. Masterpiece absoluto.

Para terminar, recomiendo no dejar pasar el resto de latigazos, especialmente las propuestas más simples y primitivas de auténticos dinosaurios del género como MACRODEX y CHRONIC DECAY o la adictiva Ancient Entity, en la que TIAMAT ya muestra signos del eclecticismo que será la bandera de Edlund en buena parte de su posterior carrera.

Y aquí finaliza la reseña de este Projections of a Stained Mind, auténtica reliquia que encierra un pedazo importante de la historia de la escena, un brillante ‘who is who?’ de la old school sueca, en definitiva, un testimonio necesario y fundamental de aquellos años gloriosos que hará las delicias de los nostálgicos amantes del género al que irremediablemente le planto la puntuación más elevada por el incalculable valor que encierra entre sus surcos.

100/100



martes, 9 de septiembre de 2014

NIRVANA 2002 DISEMBODIED SPIRITS (1991)



Retomamos la senda del metal extremo para traer a esta casa otra de aquellas demos olvidadas que se urdieron en la Escandinavia de principios de los ’90. Y para ello nos marchamos a la localidad sueca de Edsbyn, capital de la comuna de Ovanakersituada a unos 300 km al norte de Estocolmo y conocida a nivel nacional por los logros de su equipo de bandy, deporte emparentado con el hockey sobre hielo, y que se diferencia principalmente de éste en que se juega con una pelota en lugar de con un disco.

De esta región de la mitad oriental de Suecia es también oriundo un conocido presentador de la televisión sueca. Hablamos de Orvar Säfström, quien actualmente es un crítico de cine y por lo que cuentan, bastante conocido en su país. ¿Un Antonio Gasset a la sueca? Puede ser, sin duda que estaría bien, aunque no sé si los  desternillantes comentarios del catalán serían del agrado de los modélicos habitantes del país escandinavo. Sea como fuere, el caso es que a finales de los ‘80 e inicios de los ’90  las inquietudes de Säfström estaban orientadas hacia la música extrema y su talento se plasmó en el fanzine “Hang ‘Em High” y, especialmente, en la banda que hoy reseñamos, NIRVANA 2002, una de las primigenias formaciones sobre las que se cimentó y forjó el Swedish Old Shool Death Metal. Por lo tanto, dejaremos a un lado la opinión de Säfström acerca del movimiento Dogma o sus más que probables pinitos de jovenzuelo con el bandy, ya que hoy toca hablar de death metal.


La banda se formó en 1988 bajo el nombre de PROPHET 2002, insulso monicker que no convenció mucho a sus integrantes lo que motivó su sustitución por NIRVANA. Al poco tiempo conocieron de la existencia de otra banda con el mismo nombre (os suena, ¿no?, por lo que le añadieron el número que contenía su nombre original y así quedó conformada la formación como NIRVANA 2002.


Nirvana 2002 

Vuelven a la palestra elementos comunes ya tratados en anteriores reseñas de la escena: la juventud del line-up - estos gaznápiros aún lucían acné en su rostro cuando dejaron de existir en el 92; su bagaje discográfico que, si exceptuamos el recopilatorio de 2009, se reduce a demos y por último, el reconocimiento incondicional que le profesamos los seguidores de esta corriente musical.



Aparte de las características expuestas arriba, desde un estricto punto de vista musical, los de Edysbn se encuadran a la perfección  en la onda de la vieja escuela, a la par de CARNAGE, ENTOMBED o DISMEMBER, si bien, y es algo que me gustaría remarcar especialmente, su concepto (incluido monicker, logo, letras) está más orientado hacia lo místico, filosófico y espiritual que hacia el gore y demás salvajadas escatológicas que interesaban a sus coetáneos


Antes de publicar este Disembodied Spirits (1991), que se alza como la obra capital de su discografía, los suecos publicaron otras maquetas y ensayos, Truth and Beauty y Excursions in the 2002nd Dimension (ambas de 1989) o la destacable Mourning (1990),  en las que ya daban buena prueba de que su propuesta extrema no era moco pavo. Este hecho se vio refrendado en la demo que protagoniza esta reseña, poco más de 10 minutos aplastantes y epatantes de pura adrenalina e ira, divididos en tres devastadores garrotazos a la altura de nuestra sien en los que Säfström se erige como amo y señor del cotarro, por su buen hacer tanto a las seis cuerdas como en su inimitable labor al micro. La voz de este señor no tiene nada que envidiarle a la de otros jefazos de la escena, llámense Petrov, Lindgren, Tompa o Kärki, por ello no fue casualidad que ocupara la plaza de LG cuando largaron temporalmente al bravo voceras de ENTOMBED.


Pasando a analizar Disembodied Spirit, la veda se abre con Slumber y su trepidante y afilado riff principal, que nos evoca a NIHILIST/ENTOMBED con el plus de los guturales de Säfström que nos hace alejarnos unos metros de nuestro estéreo cuando vomita ese profundo y escabroso "Guiltyyyyyyyy!" La estructura del tema es perfecta, especial atención al corte en 2:15 y al riff que le sucede, cadencia entrecortada a la vez que simple, pero igual de efectiva y adictiva, que a su vez nos conduce a un pasaje en el que órgano y guitarra se funden creando un ambiente inquietante.


A Slumber le sigue Zombiefication y la primera sensación que nos traslada con su brutalísimo inicio es que tal saturación acabará reventando los altavoces en los que apenas unos minutos antes dejó la papilla el ilustre Säfström, inundando toda nuestra habitación de restos de las albóndigas suecas de Ikea. De nuevo nos topamos con una composición perfectamente organizada, la más corta del plástico, poblada con múltiples y frenéticos cambios de ritmo perfectamente hilvanados que me hacen preguntarme nuevamente cómo estos guiñapos de 17 años pudieron parir semejante barbaridad sónica (ojito a los magistrales cortes de batería en 0:37).


The Awakening Of…. cierra de forma atronadora esta maqueta con otra descarga implacable de furia incontenible, siguiendo los patrones descritos en los dos temas anteriores y donde destaca la inmensa labor de Erick Qvick tras los parches; por poner un ejemplo echadle una oída a esos, a priori, sencillos redobles que introduce en medio del riff principal que otorgan una contundencia tremenda (0:36). Como anécdota, mencionar que este tema fue incluido en un split con otras tres bandas (AUTHORIZE, entre ellas).


En definitiva, otro tesoro que merece una buena escucha, recomendado para todo aquel al que le interese lo acontecido en la Suecia de principios de los ’90 y que no tenga prejuicios a la hora de lidiar con una producción cafre, muy alejada de la sobreproducción que prima en la escena actual.



Para terminar y como dato curioso, comentar que la banda no se volvió a reunir hasta 15 años después de su separación. Esto ocurrió en 2007 y curiosamente dieron el primer concierto de su historia con motivo de la celebración de la publicación del libro de Daniel Ekeroth, Swedish Old School Death Metal.


Escucha la demo completa: